La educación integral para la salud desde temprana edad es clave para promover el bienestar presente y futuro de las poblaciones. Para esto, es esencial fortalecer y empoderar a dos agentes claves en la formación de hábitos saludables en la infancia y adolescencia como son los docentes y los profesionales de la salud. Como multiplicadores, tienen una gran influencia en las personas con las que interactúan y pueden inspirar y motivar a las personas a adoptar hábitos de vida saludable, siendo referentes y compartiendo información y consejos prácticos. 

La microbiota es el conjunto de microorganismos que habitan nuestro cuerpo. En particular la microbiota intestinal, lo que antes conocíamos como “flora intestinal”, es el ecosistema de bacterias, levaduras, hongos, arqueas, virus y parásitos que habitan naturalmente en nuestros intestinos. Estos microorganismos cumplen allí funciones fundamentales para nuestra salud, como la digestión final de los alimentos, el entrenamiento del sistema inmunológico para mantener nuestras defensas elevadas, la modulación de la inflamación intestinal, el mantenimiento de la función barrera del intestino y la correcta comunicación del intestino con el cerebro, la piel, el sistema reproductor y prácticamente todos los órganos de nuestro cuerpo.