Mariana Albornoz; Sergio Britos
RESUMEN
Argentina enfrenta creciente inseguridad alimentaria, malnutrición por exceso y un fuerte impacto ambiental derivado de sus sistemas alimentarios. Este estudio diseña propuestas dietarias basadas en evidencia nutricional, criterios de sustentabilidad ambiental y factibilidad sociocultural y económica. Los modelos propuestos aumentan el consumo de vegetales, frutas, legumbres y cereales integrales, reduciendo carnes—especialmente rojas—y alimentos ocasionales, logrando alta densidad nutricional y menor impacto ambiental teórico.
METODOLOGÍA
Se revisaron metaanálisis, guías alimentarias y encuestas de consumo locales (ENGHo). Se elaboró una matriz de priorización según impacto ambiental (huella de GEI, uso de tierras, energía fósil, eutrofización y agua). Se diseñaron dos propuestas: A (similar al patrón local) y B (basada en plantas). Se ajustaron consumos a 2000 kcal y se evaluó densidad nutricional e impacto ambiental.
RESULTADOS
• Ambas propuestas presentan mayor densidad de nutrientes que el patrón actual. • Se observan brechas negativas significativas en frutas, hortalizas, legumbres y cereales integrales en la dieta habitual. • Propuestas A y B reducen entre 33% y 90% las emisiones de GEI y uso de tierras respecto del patrón local. • El consumo de agua aumenta por mayor presencia de alimentos vegetales. • La propuesta B obtiene el mejor desempeño ambiental y nutricional.
CONCLUSIONES
El estudio presenta dos canastas alimentarias saludables y sostenibles, incorporando criterios nutricionales, ambientales y socioculturales. Ambas promueven una dieta con mayor proporción de alimentos vegetales, menor presencia de carnes y reducción de alimentos de consumo ocasional. Los hallazgos respaldan estrategias para transitar hacia patrones alimentarios más saludables y ambientalmente responsables en Argentina.
