María del Carmen Toca; Claudio Parisi; Adriana Fernández; Omar Tabacco; Cecilia Zubiri; Raquel Furnes; Mónica Del Compare; Karina López; Patricia Sosa; Verónica Busoni; Julieta Hernández; Betania Jauregui; Romina Mehaudy; Leonardo Meinarde; Carolina Méndez; Débora Sabatelli; Graciela Saieg; Etelvina Soria; Rocío Viollaz; Marina Orsi

RESUMEN

La alergia a las proteínas de la leche de vaca (APLV) presenta manifestaciones variadas según el mecanismo inmunológico involucrado y la etapa de la vida. Esto genera riesgo tanto de subdiagnóstico como de sobrediagnóstico. El documento utiliza el método Delphi con participación interdisciplinaria para establecer recomendaciones diagnósticas estandarizadas, integrando evidencia científica y experiencia clínica.

METODOLOGÍA

Especialistas en alergia, gastroenterología, nutrición, pediatría y neonatología formularon preguntas diagnósticas utilizando criterios PICO. Se realizaron búsquedas sistemáticas en PubMed y Cochrane (2015-2023), en español e inglés, incluyendo estudios en humanos, guías, metaanálisis, ensayos clínicos y consensos. Las afirmaciones fueron evaluadas bajo el método Delphi, considerando un acuerdo ≥75% como umbral de consenso.

RESULTADOS

• El interrogatorio exhaustivo es esencial para sospecha diagnóstica (acuerdo 98.8%). • La distinción entre formas mediadas y no mediadas por IgE puede realizarse por la temporalidad de síntomas (≤2h vs 6–72h). • La puntuación CoMiSS tiene sensibilidad y especificidad del 70%, útil para seguimiento pero no para diagnóstico exclusivo. • La proctocolitis, enteropatía y el SEIPA son las tres formas principales no mediadas por IgE. • La dermatitis atópica inducida por APLV inicia precozmente y suele ser moderada a grave. • La anafilaxia es rara, pero posible, especialmente en neonatos. • La dieta de exclusión es el primer paso diagnóstico: 1–5 días de mejoría en formas agudas, hasta 4 semanas en casos digestivos. • La prueba de provocación oral (PPO) es fundamental en formas no mediadas por IgE, excepto cuando implica riesgo vital. • Las pruebas cutáneas y la IgE específica son útiles solo para formas mediadas por IgE.

CONCLUSIONES

El diagnóstico de APLV requiere una combinación de historia clínica detallada, dieta de exclusión y, cuando corresponde, prueba de provocación oral. Las formas no mediadas por IgE afectan principalmente el sistema gastrointestinal y requieren una PPO para confirmación. Las formas mediadas por IgE se diagnostican con combinación de clínica y pruebas específicas. El consenso interdisciplinario permite disminuir errores diagnósticos y estandarizar el abordaje.