por developers | Jun 12, 2025 | Blog
Conclusiones de un estudio de CEPEA sobre datos de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS 2018/2019)
- Más de 3 de cada 4 niños no alcanzan los requerimientos medios de Vitamina D y Calcio, situación que se suma a deficiencias importantes desde los primeros años de vida de ácidos grasos esenciales omega 3 y hierro.
- En gran medida se origina porque 6 de cada 10 niños de entre 4 y 12 años presentan una alimentación poco diversa, monótona, y en la que más de 30% de la energía proviene de alimentos de baja calidad nutricional.
- También se observan carencias en Vitaminas A y C y la escasez en la ingesta de fibra es casi total (97%)
Buenos Aires, 8 de octubre de 2024 – La diversidad de la alimentación es un atributo positivo de una dieta saludable. Cuanto mayor sea la variedad de alimentos consumidos, mejor será la cobertura de los requerimientos de nutrientes esenciales y a la vez menor la posibilidad de exceso en nutrientes críticos como azúcar o sodio.
Las recomendaciones de diferentes Guías Alimentarias coinciden en un equilibrio entre grupos de alimentos que priorice de forma preponderante a aquellos de buena calidad nutricional, los que debieran representar holgadamente más del 60% de la dieta total, mientras que los alimentos de baja calidad no deberían sobrepasar el 13% de la misma, incluso cuanto menor sea su presencia, mejor será la calidad de la dieta.
Sin embargo, la realidad de los niños argentinos de entre 4 y 12 años dista mucho de ser la recomendada por los especialistas: del total de los alimentos ingeridos solo un 31,5% corresponde a aquellos con buena calidad nutricional, una cifra similar ocupa los de calidad media y el 37% de lo que se ingiere en la dieta diaria de un niño corresponde a productos con baja calidad nutricional.
Ello explica deficiencias alarmantes, como que 6 de cada 10 (62% para el segmento de 4 a 8 años y 63% para el de 9 a 12) presentan una alimentación poco diversa, monótona, en base a una reducida cantidad de alimentos y con deficiencias en la ingesta de nutrientes esenciales.
Como resultado de esa alimentación deficiente, más de 3 de cada 4 niños argentinos de entre 4 y 12 años no alcanzan los requerimientos recomendados de Vitamina D y de Calcio, además de haber padecido deficiencias importantes en los primeros años de vida en la ingesta de ácidos grasos esenciales omega 3 y de hierro. Mientras que la deficiencia de fibra es casi total (97%).
Estas son algunas de las principales conclusiones de un informe preliminar elaborado por CEPEA (Centro de Estudios sobre Políticas y Economía de la Alimentación) y que fue compartido por su titular Sergio Britos en ocasión de la presentación oficial de PROFENI (Profesionales Expertos en Nutrición Infantil), un grupo de trabajo que nuclea a destacados especialistas abocados al estudio de la problemática de la nutrición infantil.
“En un contexto de amplio sobrepeso y obesidad, se observan excesos en los consumos de alimentos de baja calidad nutricional. También se consume muy poco y de manera muy poco variada alimentos nutritivos, lo que determina múltiples deficiencias en nutrientes esenciales, con un fuerte impacto en la salud presente y futura del niño”, apuntó Sergio Britos, licenciado en Nutrición, Director del Centro de Estudios sobre Política y Economía de la Alimentación (CEPEA) y de la Diplomatura Universitaria de la UCA sobre Alimentación Saludable y Sostenible e integrante de PROFENI.
Los métodos más frecuentes para medir diversidad se basan en la combinación de alimentos de distintos grupos que se consideran trazadores de una buena calidad nutricional de la dieta. Uno de los métodos propuestos por la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) -y que fue el utilizado en este trabajo- consiste en agrupar a los alimentos en 10 grupos y analizar en cada individuo (en este caso los niños/as encuestados) la cantidad de grupos (alimentos de cada grupo) consumidos.
“El umbral de diversidad en esa escala de 10 grupos es 5 (menos de 5 es indicativo de una dieta poco diversa y 5 o más refleja una dieta variada). Ese umbral es superado solo por un tercio de los niños/as y más aún, solo el 14% combinaron 6 o más grupos de alimentos”, afirmó Britos.
En un contexto general y preocupante de dietas poco variadas, con un alto desequilibrio en el concepto saludable de la dieta y una alta concentración en alimentos de calidad media y baja (solo casi un tercio de la dieta es de buena calidad), los niños/as de entre 4 y 12 años (que además se ven reflejados en los indicadores recientemente difundidos de pobreza infantil) presentan altas prevalencias de ingestas insuficientes en nutrientes esenciales como Vitamina D, calcio, Vitamina A, C y fibra, entre los más característicos.
En opinión de la Dra. María Elena Torresani, Directora de la Especialización en Nutrición con orientación a Obesidad de la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino de Tucumán y docente de la carrera de Nutrición de la Universidad Favaloro, el tema de la desnutrición infantil es un problema muy frecuente en los países de ingresos medios y bajos. “Mayores exigencias laborales de los padres, menos tiempo para la preparación de las comidas, todo contribuye a buscar soluciones rápidas que generalmente no ofrecen los nutrientes indispensables para acompañar el crecimiento saludable de nuestros niños”.
“Debemos considerar el tema en el hogar, en la escuela, en todos los ámbitos que modelen conductas, es una problemática general y solo abordándola de manera integral podemos mejorar los parámetros”, agregó Torresani, quien también integra el Grupo de Profesionales Expertos en Nutrición Infantil, una iniciativa apoyada por Danone.
Para la Licenciada en Nutrición Sandra Blasi, también integrante de PROFENI, “una alimentación adecuada debe ser nutritiva, variada, completa y equilibrada. Y debe estar compuesta por todos los grupos de alimentos presentes en las Guías Alimentarias para la Población Argentina (GAPA) y también debe ser sostenible en relación al medio ambiente”.
A modo de ejemplo, la Lic. Blasi recomienda: comenzar el día con un desayuno completo; preferir comidas preparadas en casa; incorporar todos los días frutas y verduras a las comidas; elegir agua segura como bebida; a la hora de consumir carnes, retirar la grasa visible; utilizar aceite como condimento; limitar el agregado de sal en las preparaciones; moverse más y pasar menos tiempo frente a las pantallas.
Una manera de contrarrestar el elevado déficit de calcio y vitamina D sería consumiendo las tres porciones diarias de lácteos recomendadas1. Los lácteos son fuente de calcio con muy buena biodisponibilidad y vitamina D. También aportan proteínas de alta calidad, vitaminas A y B, fósforo y magnesio. Entre los lácteos, el yogur -como alimento fermentado- se diferencia por su aporte de microorganismos vivos. Si tiene probióticos, otorga beneficios adicionales para modular la microbiota intestinal y el sistema inmunológico.
Otro de los datos que aporta el relevamiento de CEPEA es que los alimentos que integran la alimentación de los niños argentinos son reflejo de una dieta muy poco diversa, ya que no más de 35 alimentos son los más característicos o representativos: entre los más consumidos en el grupo de buena calidad se destacan la leche en sus diversas formas, milanesa de pollo rebozada, papa, huevo, pollo, banana, tomate, cebolla, manzana, naranja y zanahoria. Entre los de calidad media aparecen el pan, fideos, arroz, yogur endulzado, pizza, carne vacuna, galletitas crackers, milanesa de carne vacuna rebozada y quesos. Mientras que aquellos del grupo de baja calidad están compuestos por azúcar en preparaciones hogareñas, gaseosas y jugos, galletitas dulces, bizcochos salados, salchichas, tapas de hojaldre, mayonesa, manteca, helados, hamburguesas comerciales, facturas y alfajores.
Luego de analizar los datos del relevamiento, los especialistas de PROFENI coincidieron en 5 (cinco) rasgos dietarios que deben movilizar acciones decididas en política nutricional.
Ellos son:
- Resignificar la presencia y consumo frecuente y adecuado de alimentos de origen vegetal (legumbres, granos y cereales integrales, hortalizas, frutas y frutos secos).
- Del mismo modo privilegiar como buenas fuentes proteicas a legumbres, yogur y leche y huevo.
- Asegurar el consumo recomendado de lácteos como fuente relevante de los nutrientes más deficitarios, en especial el consumo de yogur por su condición de alimento fermentado
- Disminuir el exceso de consumo de azúcar en diferentes alimentos, pero en especial bajo la forma de azúcar agregado en infusiones y preparaciones hogareñas, bebidas azucaradas y galletitas dulces y facturas.
- Moderar los consumos excesivos de alimentos feculentos (verduras o frutas ricas en fécula y cereales) y de carnes (en la actualidad la carne de pollo presenta niveles de consumo prácticamente equivalentes a los de carne vacuna).
Metodología del Estudio
Para arribar a las conclusiones del estudio, en CEPEA analizaron la base de datos oficiales de la Encuesta Nacional de Nutrición y Salud (ENNyS 2, 2018/19), representativa de hogares de todo el país residentes de localidades urbanas de 5.000 habitantes o más. Los datos de consumo de alimentos en que se basa el informe se recolectaron por entrevistas a las familias acerca de la alimentación de sus niños/as a través de la técnica ‘Recordatorio de 24 hs’ referida al consumos de alimentos y bebidas del día anterior.
Partiendo de esos datos, el equipo de CEPEA analizó 5 indicadores sobre una muestra de 4881 niños/as entre 4 y 12 años sobre la base de datos oficiales del Ministerio de Salud y elaboró una serie de indicadores que permiten describir: (a) la proporción de niños/as con dietas inadecuadas por déficit en nutrientes esenciales; (b) la distribución de la dieta de los niños/as según calidad nutricional (buena, media, baja) de los alimentos; (c) los alimentos característicos más consumidos por los niños/as; y (d) la diversidad de la alimentación infantil.
Integrantes de PROFENI: Dra. Cecilia Araujo (Pediatría), Esp. Albert Arribas (Nutrición), Lic. Sergio Britos (Nutrición), Lic. Sandra Nora Blasi (Nutrición), Dr. Christian Boggio Marzet (Gastroenterología infantil), Lic. María Soledad Cabreriso (Nutrición), Lic. Mabel Valeria Carosella (Pediatría), Dra. Ingrid Gerold (Pediatría), Dr. Lucio Nicolás González (Gastroenterología infantil), Dra. Romina Lambert (Pediatría y Nutrición), Lic. Mariana Raspini (Nutrición), Dra. Noelia Vanesa Rodrigues Cambao (Psiquiatría), Dr. Omar Leonardo Tabacco (Pediatría y Gastroenterología), Dra. Ana María Tamagnone (Pediatría), Dra. María Elena Torresani (Nutrición) y Dr. Gabriel Vinderola (Química).
por developers | Jun 11, 2025 | Blog
- Los alimentos de baja calidad nutricional predominan en la alimentación de niños y niñas entre 4 y 12 años. La variedad y calidad de los alimentos en esta etapa son clave, ya que garantizan el aporte de nutrientes necesarios para un desarrollo saludable.
- Expertos destacan que elaborar preparaciones, menús y viandas escolares que incluyan diversidad de texturas, colores y sabores es parte del camino para sentar las bases y afianzar hábitos de alimentación saludable para toda la vida.
Buenos Aires, 7 de abril de 2025 – ‘La infancia es una etapa crucial en el desarrollo humano, en la que una alimentación equilibrada desempeña un papel fundamental para garantizar un crecimiento y desarrollo óptimos, por lo que es particularmente relevante prestar atención a qué alimentos se les ofrece a los más chicos y cómo se puede contribuir a la construcción de hábitos saludables que los acompañen durante toda la vida’. Así lo expresaron desde PROFENI, un grupo de profesionales de la salud abocados al estudio de la nutrición infantil, que trabaja en el desarrollo de propuestas para mejorar el perfil nutricional de productos alimenticios, investigar en este campo, comunicar para concientizar y así contribuir a la construcción de infancias saludables.
“Entre los 4 y 12 años, los niños requieren una ingesta adecuada de nutrientes, adonde algunos como calcio, proteínas y la vitamina D -entre otras- son indispensables para un adecuado crecimiento y desarrollo porque fortalecen el sistema óseo, favorecen el desarrollo muscular y apoyan sus funciones cognitivas”, sostuvo la Dra. Noelia Rodrigues Cambao, especialista en medicina familiar y psiquiatría del Municipio de la Matanza, e integrante de PROFENI.
6 de cada 10 niños en Argentina llevan dietas poco diversas, según halló una investigación que llevó adelante Centro de Estudios sobre Política y Economía de la Alimentación, presentado en 2024, a partir de la 2ª Encuesta Nacional de Nutrición y Salud del Ministerio de Salud de la Nación.
El calcio es esencial para la formación de huesos y dientes pero, en promedio, casi el 70% de la población infantil no cubre la ingesta diaria recomendada de este mineral1, lo que puede impactar negativamente en el desarrollo óseo y dental, así como en la salud en general. Como consecuencia podría presentarse retraso en el crecimiento, baja talla para la edad, raquitismo, caries dentales, fatiga y debilidad muscular y a futuro osteoporosis.
“La leche, el yogur y el queso son las principales fuentes de calcio. Los lácteos fermentados, como el yogur, aportan microorganismos beneficiosos, además de calcio, vitamina D y proteínas completas. Gracias a la fermentación, mejoran la absorción de calcio y también favorecen la salud de la microbiota intestinal y sus efectos positivos en la salud integral. También aportan calcio algunos pescados, además de determinados vegetales de hojas verdes como espinaca y brócoli, frutos secos y semillas, como almendras y chía. De todos modos, el calcio de origen vegetal no tiene la misma biodisponibilidad que el calcio lácteo; su absorción y uso por parte del organismo es significativamente menor”, explicó Lic. María Soledad Cabreriso, especialista en Nutrición Maternoinfantil, Magister en Ciencia y Tecnología de los Alimentos e integrante de PROFENI.
Por su parte, las proteínas desempeñan un rol fundamental en la formación de tejidos, el crecimiento muscular y el desarrollo del sistema inmunológico. “Las fuentes más recomendadas de proteínas incluyen carnes magras como pollo, vaca o cerdo; pescados; legumbres como lentejas, garbanzos y porotos; huevos y productos lácteos como yogur y quesos”, agregó la Lic. Cabreriso.
La vitamina D es clave para la absorción del calcio, fortalecer el sistema inmunológico, y el funcionamiento nervioso y muscular2. Se encuentra en alimentos fortificados como la leche y el yogur y en pescados grasos. La exposición solar también es una fuente importante.
Más allá de reconocer la importancia de nutrientes con elevado aporte para la salud, el desafío, muchas veces, es lograr que los más chicos acepten alimentos diferentes, y saludables, alterando la monotonía de dietas que suelen priorizar panificados e hidratos de carbono simples.
Consejos para viandas saludables
Preparar las viandas escolares cada día representa un verdadero desafío para muchas familias. Requiere tiempo, creatividad y contar con los alimentos adecuados en casa. A esto se suma el factor económico, que en muchas ocasiones dificulta el acceso a opciones saludables.
La escuela es un escenario clave para promover una alimentación saludable, ya que los niños y las niñas pasan allí gran parte del día y realizan varias de sus comidas en ese entorno. Sin embargo, en muchas instituciones la oferta disponible no acompaña esta necesidad: las viandas suelen estar compuestas por productos de alimentos de baja calidad nutricional y los kioscos saludables siguen siendo una deuda pendiente.
“Esta realidad nos invita a reflexionar y a actuar, entendiendo que el entorno escolar también debe ser un espacio que acompañe y refuerce hábitos alimentarios que favorezcan la salud, el aprendizaje y el bienestar de las infancias. Por eso, las decisiones que se toman desde el hogar son fundamentales: cada vianda es una oportunidad para ofrecer a los niños y niñas los nutrientes que necesitan para crecer, aprender y sentirse bien. A la vez, es esencial que las instituciones educativas acompañen este esfuerzo, generando entornos que favorezcan elecciones saludables y sostenibles desde las infancias”, reconoció Alberto Arribas, especialista en Nutrición, presidente de la Asociación Civil Supersaludable e integrante de PROFENI.
Las viandas escolares tienen que ser ricas, sanas, prácticas y fáciles de consumir. Aquí algunas opciones recomendadas como almuerzo, snack o postre:
- Sándwich con pan integral de pollo o atún con vegetales.
- Wrap de queso y vegetales de estación.
- Minihamburguesas de lenteja con fideos.
- Formitas de arroz y garbanzo con rodajas de tomates.
- Milanesas cortadas en tiras con cubos de calabaza.
- Pizzetas integrales de tomate y queso.
- Muffins caseros de yogur, avena y banana.
- Tortillas de avena y frutas.
- Tortillas de vegetales o minibuñuelos de vegetales horneados.
“La planificación semanal es fundamental para facilitar una alimentación saludable en la rutina diaria. Cocinar en cantidad y conservar las preparaciones en la heladera o el freezer puede ser una gran ayuda para tener opciones nutritivas siempre a mano”, destacaron desde PROFENI.
Cuando los adultos referentes deben resolver las comidas con poco tiempo o improvisar sin planificación, es más probable que recurran a alternativas rápidas, de menor calidad nutricional. Estas opciones pueden estar presentes de manera ocasional, pero no convertirse en la regla.
Garantizar una alimentación equilibrada en la infancia es clave para un crecimiento saludable. Un buen aporte de calcio, proteínas, vitaminas, probióticos y otros nutrientes esenciales favorece el desarrollo físico y cognitivo, ayuda a prevenir enfermedades y mejora el rendimiento escolar.
Incorporar alimentos frescos, variados y de buena calidad, como frutas de estación, frutos secos y yogur es una excelente elección para las viandas escolares. Los especialistas aclaran que incluir yogur en la vianda es completamente seguro, incluso si transcurren algunas horas hasta su consumo. Además, destacan que es una opción muy recomendable por su alto valor nutricional, su practicidad para transportar y la facilidad con la que los chicos y chicas pueden consumirlo.
Integrantes de PROFENI: Dra. Cecilia Araujo (Pediatría), Esp. Albert Arribas (Nutrición), Lic. Sergio Britos (Nutrición), Lic. Sandra Nora Blasi (Nutrición), Dr. Christian Boggio Marzet (Gastroenterología infantil), Lic. María Soledad Cabreriso (Nutrición), Lic. Mabel Valeria Carosella (Pediatría), Lic. Florencia Flax Marcó (Nutrición), Dra. Ingrid Gerold (Pediatría), Dra. Andrea Fabiana González (Gastroenterología), Dr. Lucio Nicolás González (Gastroenterología infantil), Dra. Mónica Katz (Nutrición), Dra. Romina Lambert (Pediatría y Nutrición), Lic. Mariana Raspini (Nutrición), Dra. Noelia Vanesa Rodrigues Cambao (Psiquiatría), Dr. Omar Leonardo Tabacco (Pediatría y Gastroenterología), Dra. Ana María Tamagnone (Pediatría), Dra. María Elena Torresani (Nutrición) y Dr. Gabriel Vinderola (Química).
por developers | Jun 11, 2025 | Blog
- Expertos en nutrición infantil advierten sobre los riesgos de las dietas restrictivas sin asesoramiento de profesionales de la salud y llaman a diferenciar la ideología de la evidencia.
- Casi el 70% de los niños no cubre la ingesta diaria recomendada de calcio2 y el 95% la de vitamina D3, lo que puede afectar su desarrollo óseo y dental, y la salud en general, pudiendo ocasionar retraso en el crecimiento, baja talla, raquitismo, fatiga y debilidad muscular y, a futuro, osteoporosis.
Buenos Aires, 19 de mayo de 2025
La alimentación durante la infancia es clave para el desarrollo físico, emocional y cognitivo de los niños y niñas. Sin embargo, el auge de ciertas corrientes nutricionales, en ocasiones impulsadas por ideologías o cosmovisiones -más que por evidencia científica- puede llevar a prácticas restrictivas que comprometen la salud infantil. Frente a este escenario, promueven decisiones conscientes, acompañadas y basadas en ciencia en torno a la alimentación de los niños.
La recomendación surge desde PROFENI, un grupo de profesionales de la salud abocados al estudio de la nutrición infantil, que trabaja en el desarrollo de propuestas para mejorar el perfil nutricional de productos alimenticios, investigar en este campo, comunicar para concientizar y así contribuir a la construcción de infancias saludables.
Las dietas restrictivas -como las veganas estrictas, la restricción a los lácteos o las sin gluten sin diagnóstico médico- han ganado terreno en los hogares, muchas veces por convicciones personales o recomendaciones no profesionales. Si bien algunas pueden ser viables con adecuada planificación, su implementación en edades tempranas sin supervisión puede provocar déficits nutricionales graves, con consecuencias en el desarrollo.
“El hierro, el calcio, las vitaminas D y B12 y el zinc, al igual que los probióticos y la fibra son críticos en la infancia. Su deficiencia puede tener consecuencias irreversibles en el desarrollo neurológico y físico. Se incrementa el riesgo de desarrollar anemia, retrasos en el crecimiento o alteraciones neurológicas por seguir dietas sin un balance adecuado de nutrientes, incluso con buena intención de los adultos”, explicó la Dra. Mabel Carosella, médica pediatra, integrante de PROFENI y Directora Médica del Grupo Pediátrico Belgrano R.
Particularmente, la dieta vegana y las corrientes antilácteos pueden ser sumamente dañinas para el desarrollo infantil. Ya de por sí, casi el 70% de la población infantil no cubre la ingesta diaria recomendada de calcio4, y más del 95% no cubre la ingesta diaria de vitamina D5, lo que puede impactar negativamente en el desarrollo óseo y dental, así como en la salud en general, pudiendo ocasionar retraso en el crecimiento, baja talla para la edad, raquitismo, caries dentales, fatiga y debilidad muscular y, a futuro, osteoporosis.
Preservar la diversidad de la microbiota intestinal infantil es fundamental para el desarrollo saludable. Está demostrado que un ecosistema microbiano variado, donde predominen microorganismos ‘buenos’, contribuye a entrenar al sistema inmunitario para distinguir entre agentes dañinos e inocuos, reduciendo el riesgo de alergias, enfermedades autoinmunes y trastornos metabólicos. Esta diversidad se ve influida por múltiples factores, incluida la alimentación.
La ingesta de lácteos fermentados, como el yogur, además de contribuir a prevenir el desarrollo de carencias nutricionales por su aporte de calcio, vitamina y proteínas completas, aporta microorganismos vivos y -en algunos casos- probióticos, con beneficios demostrados para la salud.
En los primeros mil días, como nunca antes, pero también durante los segundos mil días, el cerebro crece rápidamente y se forman conexiones neuronales clave para el desarrollo cognitivo, emocional y motor. Para que esto ocurra de forma óptima, es fundamental asegurar una nutrición adecuada, completa y equilibrada. La restricción de alimentos sin una causa médica puede generar déficits de nutrientes fundamentales para el desarrollo cerebral, que pueden afectar la mielinización neuronal, el crecimiento cerebral, la adquisición del lenguaje, la atención y el aprendizaje futuro.
BLW: ¿una moda o una estrategia válida?
Una de las tendencias que más popularidad ha ganado en los últimos años es el Baby-Led Weaning (BLW), o alimentación complementaria dirigida por el bebé. Esta práctica propone ofrecer alimentos sólidos desde los 6 meses, en lugar de papillas, para que el niño o niña los manipule y decida cuánto y qué comer.
“La propuesta tiene aspectos positivos, como fomentar la autonomía y el respeto por las señales de hambre del bebé. Sin embargo, debe implementarse con supervisión profesional, porque no todos los bebés están listos a la misma edad para manejar sólidos, y hay riesgo de atragantamiento si no se aplican las pautas adecuadas”, señaló Dr. Lucio González, médico especialista en pediatría y gastroenterología infantil, miembro de PROFENI e integrante del Hospital de Niños de San Justo.
La evidencia sobre los beneficios del BLW es aún limitada. Un estudio indica que, si bien no hay diferencias significativas en el estado nutricional comparado con la alimentación tradicional, el BLW puede aumentar la exposición a ciertos alimentos saludables, como frutas y vegetales, favoreciendo la transición a alimentos sólidos. Sin embargo, también se ha observado una menor ingesta de hierro en algunos casos.6
¿Casero o industrializado?
Otro dilema frecuente en los hogares es alrededor del origen de los alimentos -casero o industrializado- para los más chicos. La respuesta, según PROFENI, no es dicotómica.
“La idea de que todo lo casero es mejor puede ser engañosa si no se manejan adecuadamente cuestiones de higiene, conservación o balance nutricional. Los alimentos industriales deben cumplir normativas estrictas de calidad y seguridad, y en muchos casos son una herramienta útil, considerando contextos donde no sea posible garantizar una preparación adecuada en casa. Será determinante tener en cuenta la composición nutricional de ese alimento y priorizar -en una dieta equilibrada- las opciones más naturales”, aclaró la Dra. Mónica Katz, médica especialista en nutrición, expresidente de la Sociedad Argentina de Nutrición e integrante de PROFENI.
Con frecuencia se demoniza, por ejemplo, a las galletitas dulces por su contenido de azúcar, grasa y sal, pero se defiende al bizcochuelo casero, que es la mezcla de harina, azúcar, manteca y sal (una porción de bizcochuelo tiene alrededor de 20 g de azúcar agregada). También se realiza una crítica desmedida al yogur del supermercado por su contenido en azúcar -hoy existen muchos con no más de 6.5 g de azúcar agregada-, pero a las elaboraciones de yogur en casa se le agregan cucharadas de azúcar de mascabo o miel, duplicando el contenido de azúcar respecto de los industrializados.
Ciencia, no ideologías
Desde PROFENI subrayan la importancia de consultar fuentes confiables y profesionales de la salud antes de adoptar cualquier cambio significativo en la alimentación de los niños. En un entorno saturado de información, redes sociales y consejos contradictorios, es clave distinguir entre tendencias y recomendaciones basadas en evidencia. Todos podemos desorientarnos e incorporar consejos vacíos e inclusive dañinos, aun desde espacios bienintencionados.
“No se trata de demonizar ninguna elección ni de imponer una única forma de alimentar, sino de brindar herramientas para que las familias puedan tomar decisiones informadas, conociendo los riesgos y beneficios reales”, concluyeron desde PROFENI.
Integrantes de PROFENI: Esp. Albert Arribas (Nutrición), Lic. Sergio Britos (Nutrición), Lic. Sandra Nora Blasi (Nutrición), Dr. Christian Boggio Marzet (Gastroenterología infantil), Lic. María Soledad Cabreriso (Nutrición), Lic. Mabel Valeria Carosella (Pediatría), Lic. Florencia Flax Marcó (Nutrición), Dra. Ingrid Gerold (Pediatría), Dra. Andrea Fabiana González (Gastroenterología), Dr. Lucio Nicolás González (Gastroenterología infantil), Dra. Mónica Katz (Nutrición), Dra. Romina Lambert (Pediatría y Nutrición), Lic. Mariana Raspini (Nutrición), Dra. Noelia Vanesa Rodrigues Cambao (Psiquiatría), Dr. Omar Leonardo Tabacco (Pediatría y Gastroenterología), Dra. Ana María Tamagnone (Pediatría), Dra. María Elena Torresani (Nutrición) y Dr. Gabriel Vinderola (Química).
por developers | May 28, 2025 | Blog
Los lípidos, componentes esenciales de nuestra alimentación, desempeñan un papel crucial en la estructura celular, el almacenamiento de energía y la absorción de vitaminas. Conocidos comúnmente como grasas, los lípidos son una parte vital de una dieta equilibrada y proporcionan diversos beneficios para la salud. En este artículo, exploraremos qué son los lípidos, su presencia en el yogurt y los beneficios que aportan a nuestro organismo.
¿Qué son los lípidos?
Los lípidos son un grupo heterogéneo de moléculas orgánicas que incluyen grasas, aceites, fosfolípidos y esteroides. Estos compuestos son insolubles en agua, pero solubles en disolventes orgánicos como el alcohol y el éter. Los lípidos son esenciales para el funcionamiento adecuado del cuerpo humano, actuando como componentes estructurales de las membranas celulares y como reservas de energía.
Función de los lípidos en el organismo
Almacenamiento de energía
Los lípidos son una fuente concentrada de energía. Cada gramo de grasa proporciona aproximadamente 9 calorías, más del doble de la energía que aportan los carbohidratos o las proteínas. El exceso de energía consumida se almacena en forma de lípidos en el tejido adiposo, que actúa como una reserva de energía para períodos de escasez.
Componentes de las membranas celulares
Los lípidos, como los fosfolípidos y el colesterol, son componentes estructurales clave de las membranas celulares. Estos lípidos mantienen la integridad estructural de las células y regulan qué sustancias pueden entrar y salir de las células.
Transporte de Vitaminas Liposolubles
Las vitaminas liposolubles (A, D, E, K) requieren lípidos para ser absorbidas por el cuerpo. Los lípidos facilitan el transporte de estas vitaminas a través del sistema digestivo y hacia los tejidos donde son necesarias.
Presencia de los lípidos en el yogurt
El yogurt es un alimento lácteo fermentado que puede contener lípidos en función del tipo de leche utilizada para su elaboración. La leche, principal componente del yogurt, contiene lípidos en forma de triglicéridos, que son una combinación de ácidos grasos y glicerol. La cantidad de lípidos en el yogurt puede variar según si se utiliza leche entera, semidesnatada o descremada en su preparación. El yogurt elaborado con leche entera tiende a tener una mayor cantidad de lípidos en comparación con las variedades descremadas. Estos lípidos en el yogurt, aunque en proporciones variables, pueden contribuir a la textura y al sabor característicos del producto.
3 beneficios de los lípidos que están presentes en el yogurt
Aporte de ácidos grasos esenciales
El yogurt tiene lípidos que contienen ácidos grasos esenciales como el ácido linoleico y el ácido alfa-linolénico. Estos ácidos no pueden ser producidos por el cuerpo y deben ser consumidos en la dieta. Estos ácidos grasos son fundamentales para la salud cardiovascular y el funcionamiento cerebral.
Fuente de vitaminas liposolubles
Los lípidos en el yogurt pueden facilitar la absorción de vitaminas liposolubles presentes tanto en el yogurt como en otros alimentos consumidos en conjunto. Esta absorción mejorada de vitaminas puede promover la salud óptima y el funcionamiento adecuado del sistema inmunológico.
Sensación de saciedad
La presencia de lípidos en el yogurt, especialmente aquellos de leche entera, puede contribuir a una mayor sensación de saciedad. Esto puede ser beneficioso para controlar el apetito y mantener un peso saludable cuando se consume como parte de una dieta equilibrada. Los lípidos, conocidos comúnmente como grasas, desempeñan un papel esencial en el cuerpo humano. El yogur con leche puede ser bueno para la salud porque tiene ácidos grasos y ayuda a absorber las vitaminas. Es importante consumir lípidos en cantidades adecuadas y como parte de una dieta equilibrada para obtener sus beneficios sin exceder las necesidades calóricas individuales. Incorporar yogurt como fuente de lípidos saludables puede ser una opción sabrosa y nutritiva para mejorar la dieta diaria de todas las personas.
por developers | May 28, 2025 | Blog
Escherichia coli (E. coli) es una bacteria que forma parte de la flora intestinal normal en los seres humanos y animales de sangre caliente.
Aunque la mayoría de las cepas de E. coli son inofensivas, algunas pueden causar enfermedades graves. En este extenso análisis, exploraremos en profundidad qué es la E. coli, sus síntomas, causas, tratamiento y cómo se contagia.
¿Qué es la Escherichia coli?
La E. coli es una bacteria comúnmente encontrada en el intestino humano, donde ayuda en la digestión y la síntesis de ciertas vitaminas.
Sin embargo, ciertas cepas de E. coli pueden ser patógenas y causar diversas enfermedades en los seres humanos. Estas cepas patógenas se dividen en grupos, siendo una de las más conocidas la E. coli enterohemorrágica (EHEC), responsable de brotes de enfermedades transmitidas por alimentos.
Los síntomas de la infección por Escherichia coli
La sintomatología de una infección por E. coli puede variar dependiendo de la cepa y la gravedad de la infección. Los síntomas comunes incluyen:
1. Diarrea
Puede ser acuosa o sanguinolenta. A menudo, se acompaña de cólicos abdominales intensos.
2. Malestar general
3. Vómitos
Algunas cepas pueden causar náuseas y vómitos.
4. Problemas urinarios
En algunos casos, puede causar infecciones del tracto urinario.
Causas de la infección por Escherichia coli
La principal causa de infección por E. coli se produce al ingerir alimentos o agua contaminados con la bacteria.
La enfermedad se contagia por contacto con animales enfermos o sus heces, y también de persona a persona en lugares sucios. En casos graves, como el síndrome urémico hemolítico, se necesita hospitalización y tratamiento de apoyo.
Las prácticas inadecuadas de manipulación de alimentos y la falta de higiene son factores que contribuyen significativamente a la propagación de esta bacteria.
¿Cómo se contagia la Escherichia coli?
La transmisión de la E. coli ocurre principalmente por vía oral-fecal, es decir, a través de la ingestión de alimentos o agua contaminados.
Las carnes crudas o mal cocidas, especialmente la carne molida, así como productos lácteos sin pasteurizar, son fuentes comunes de infección por E. coli.
El contacto cercano con animales de granja o mascotas y la falta de higiene personal también pueden facilitar la transmisión de la bacteria.
¿Qué tratamiento seguir en la infección por Escherichia coli?
El tratamiento de la infección por E. coli generalmente implica:
- Reposo.
- Hidratación adecuada.
- En algunos casos, antibióticos.
Sin embargo, el uso de antibióticos puede depender del tipo de cepa de E. coli y la gravedad de la infección. En casos graves o complicados, como el síndrome urémico hemolítico, se pueden necesitar medidas más intensas, como hospitalización y tratamiento de apoyo.
¿Se puede prevenir la infección por Escherichia coli?
La prevención de la infección por E. coli se centra en prácticas de higiene adecuadas y medidas de seguridad alimentaria. Algunas recomendaciones incluyen:
1. Lavar las manos
Lavarse las manos regularmente con agua y jabón, especialmente antes de preparar alimentos y después de usar el baño.
2. Manipulación de alimentos
- Cocinar adecuadamente la carne y los productos lácteos.
- Evitar consumir leche sin pasteurizar o productos lácteos crudos.
- Lavar cuidadosamente frutas y verduras antes de consumirlas.
3. Higiene ambiental
- Mantener la higiene en entornos donde haya animales, evitando el contacto con heces animales.
- Limpiar y desinfectar superficies de uso común regularmente.
La Escherichia coli es una bacteria que puede causar desde leves problemas gastrointestinales hasta enfermedades graves, dependiendo de la cepa y la salud del individuo afectado.
El conocimiento de los síntomas, causas, tratamientos y medidas preventivas es crucial para controlar y prevenir la propagación de esta bacteria.
La higiene, la manipulación de alimentos y la conciencia sobre la Escherichia coli son importantes para proteger la salud de todos.