M. del Carmen Toca; Adriana Fernández; Marina Orsi; Omar Tabacco; Gabriel Vinderola

RESUMEN

La lactosa es el principal carbohidrato de la leche humana y cumple funciones claves en energía, absorción mineral y formación de macromoléculas. Su intolerancia se relaciona con déficit de lactasa, que puede ser primario o secundario. Los síntomas incluyen dolor, distensión, gases y diarrea. El manejo debe preservar la lactancia materna y la restricción de lactosa debe ser transitoria.

METODOLOGÍA

Se revisó bibliografía científica sobre metabolismo de lactosa, actividad de lactasa, microbiota intestinal y diagnóstico de intolerancia. Se consultaron estudios fisiológicos, genéticos y nutricionales publicados en los últimos años.

RESULTADOS

• La lactosa favorece absorción de calcio, zinc y magnesio. • Su fermentación modula la microbiota intestinal y potencia bacterias beneficiosas. • La actividad de lactasa disminuye con la edad, condicionada por factores genéticos. • La intolerancia verdadera es menos frecuente que la percibida. • El yogur y alimentos fermentados mejoran tolerancia por su contenido de lactasa bacteriana. • La mayoría de niños tolera la lactosa incluso en presencia de desnutrición leve.

CONCLUSIONES

La lactosa posee beneficios nutricionales y fisiológicos significativos. La intolerancia suele ser sobrediagnosticada. Las restricciones injustificadas pueden afectar la ingesta adecuada de nutrientes esenciales. La lactancia materna debe priorizarse y la suspensión de lactosa reservarse para situaciones específicas y transitorias.